El motivo de la escapada a Egipto era pasar a Gaza a través de la frontera de Rafah. Allí nos presentamos con la solicitud oficial de pase enviada por duplicado en inglés y árabe a la oficina de prensa y seguridad de la frontera.
Nos unimos también a la expedición "Viva Palestina" encabezada por Sir George Galloway desde Gran Bretaña y que pretendía ser un hito antibloqueo y convertirse en el principio de la apertura de fronteras con esta zona palestina.
Para conocer algunos rasgos del carácter de Mr. Galloway y su opinión de la situación en Oriente Próximo se puede echar un vistazo a este enlace:
Vídeo de George Galloway

Desde las islas llegaba un convoy de más de 300 personas y 100 camiones. Pasó por Francia, España, Marruecos, Argelia (primera vez en décadas que se abría paso entre estos dos países en litigio), Libia y Egipto. Desde España se unió a la caravana un contingente de tres camiones.

En todos los países el convoy fue agasajado con recibimientos y regalos (mecenas anónimos regalaron el carburante para todos los vehículos, ofrecieron comidas multitudinarias, etc.,)
En Libia recibieron la donación de más de una docena de camiones con ayuda humanitaria y con la efigie de Gaddafi pintada en las cabinas. En Egipto fue el mismísimo hijo de Hosni Mubarak quien les dio la bienvenida.
Horas antes de intentar alcanzar su objetivo de pasar en Gaza fueron protagonistas de un acto multinacional en El Arish, última población antes de llegar a la frontera, donde la euforia estaba desatada.




Al mediodía Galloway entraba en la frontera alegremente acompañado por un séquito y tres horas después salía solo y con una cara hasta el suelo sin haber pisado tierra de Gaza y retenido en el puesto de control. Ese día solo se permitió la entrada al convoy libio. Ese fue el comienzo del recital egipcio.
Egipto mantiene un bloqueo a Gaza más férreo y cruel que el que luce Israel -quien por lo menos permite una mínima entrada a la ayuda humanitaria y a algunos periodistas excepto en las fechas en las que bombardea-. Es imposible entender el cierre a cal y canto de un país árabe a otro país al que supuestamente quiere tender la mano para lograr unos acuerdos de alto el fuego y paz. Bueno, es comprensible por se aliado de Estados Unidos y por ello no poder ser colaboracionista de un pueblo en conflicto con uno de los aliados norteamericanos.
La frontera estaba llena de palestinos que habían acudido a la llamada de una supuesta apertura de la frontera durante ¡¡¡tres días nada más y nada menos!!! Eso no ocurrió y frente a sus rejas se agolpaban mujeres y hombres enfermos que habían salido a recibir tratamiento y ahora no podían regresar a descansar, recuperarse o simplemente morir en su tierra por estar ya desahuciados. También desplazados desde la guerra del '67 que querían ver su tierra tras toda una vida en el exilio.
Periodistas que se encontraban con la negativa de entrar hoy y el "maybe tomorrow" como respuesta diaria hasta el hastío y el abandono de la tentativa de pasar a Gaza.
Como un castillo de arena de desmoronó lo que parecía que iba a ser una entrada triunfal y los siguientes días la caravana fue pasando a cuentagotas y ya con toda la euforia por los suelos. No se consiguió la repercusión mediática prevista y el equipo quedó bastante tocado y escarmentado para futuras empresas.

Por encima de la ilusión y el ansia de justicia y colaboración de unos pocos soñadores están las cuestiones económicas y de estrategia militar -EEUU tiene en Egipto a su principal aliado en el Mediterráneo oriental-.
Y mientras tanto hay un país que sigue ocupando y bombardeando Gaza, otro que hace oídos sordos a la masacre que ocurre junto a su frontera y otro gobierno cuasi fundamentalista que da palos de ciego. El resultado es que la población civil es la que sigue sufriendo todo.




El Mediterráneo nos esperaba para disfrutar de una maravillosa puesta de sol, aunque no para un baño porque aún las temperaturas no invitan a ello.

El 




... y estas son las vistas desde la terraza de la habitación. No muy 
Es también una gigantesca ciudad que ofrece a la vista unas panorámicas de su inmensidad que abruman y unos 
Desde un popular parque cercano a la Ciudadela nos podemos asomar a El 


Los rincones de la ciudad están plagados de hechos escabrosos. Por ejemplo, en un intento por matar a un activista palestino detonando explosivos a distancia se acabó, por accidente, con la vida de un comerciante que iba a abrir su tienda. La puerta de su tienda y las paredes exteriores están repletas de las marcas de la metralla. 

La mayoría de estos refugiados -como el resto de los 750.000 expulsados- aún conservan las llaves de su casa y confían en regresar algún día a ellas.
Me encontré con otro lugareño a quien conocí en año pasado, y al preguntarle si había cambiado algo la situación desde entonces responde: "Me levanto como cada mañana, me aseo, me perfumo, doy un beso a mi mujer e hijos y luego me miro en el espejo y me pregunto: ¿merece la pena seguir viviendo así? Y pienso en un motivo para no perder la esperanza".

El camino está bastante bien señalizado con marcas de color e indicaciones de dirección. Desconocía la distancia real a caminar y la dificultad del trayecto. El resultado fueron diez horas de marcha por algunos sitios con zonas algo comprometidas y que requerían de cierta audacia. No está hecha ni para cualquier persona ni para un paseo tranquilo.
Hay formaciones rocosas curiosas, como un puente natural que una vez cruzado y visto desde el lateral del camino da vértigo de haber sido transitado.
Un par de monasterios cristianos están escondidos en enclaves privilegiados y medio excavados en la roca.
También hay una zona habitada por agricultores y ganaderos palestinos similar a un pequeño oasis alimentado por el agua que procede de un acueducto, así como varios poblados beduinos en los laterales de las escarpadas montañas.



Es, o más correctamente, era, uno de los huertos de Palestina. Dentro del muro quedan unos pocos limoneros y naranjos pero para acceder a la mayoría de los cultivos tienen que salir por alguno de los dos checkpoints de comunicación con el resto de 




