Rumbo a Gaza

Rumbo a Gaza

jueves, 16 de abril de 2009

Egipto (II)

... y después de la versión lúdica de la tierra de los faraones, llega la cara menos amable.

El motivo de la escapada a Egipto era pasar a Gaza a través de la frontera de Rafah. Allí nos presentamos con la solicitud oficial de pase enviada por duplicado en inglés y árabe a la oficina de prensa y seguridad de la frontera.
Nos unimos también a la expedición "Viva Palestina" encabezada por Sir George Galloway desde Gran Bretaña y que pretendía ser un hito antibloqueo y convertirse en el principio de la apertura de fronteras con esta zona palestina.
Para conocer algunos rasgos del carácter de Mr. Galloway y su opinión de la situación en Oriente Próximo se puede echar un vistazo a este enlace:


Vídeo de George Galloway



Desde las islas llegaba un convoy de más de 300 personas y 100 camiones. Pasó por Francia, España, Marruecos, Argelia (primera vez en décadas que se abría paso entre estos dos países en litigio), Libia y Egipto. Desde España se unió a la caravana un contingente de tres camiones.


En todos los países el convoy fue agasajado con recibimientos y regalos (mecenas anónimos regalaron el carburante para todos los vehículos, ofrecieron comidas multitudinarias, etc.,)
En Libia recibieron la donación de más de una docena de camiones con ayuda humanitaria y con la efigie de Gaddafi pintada en las cabinas. En Egipto fue el mismísimo hijo de Hosni Mubarak quien les dio la bienvenida.
Horas antes de intentar alcanzar su objetivo de pasar en Gaza fueron protagonistas de un acto multinacional en El Arish, última población antes de llegar a la frontera, donde la euforia estaba desatada.





Al mediodía Galloway entraba en la frontera alegremente acompañado por un séquito y tres horas después salía solo y con una cara hasta el suelo sin haber pisado tierra de Gaza y retenido en el puesto de control. Ese día solo se permitió la entrada al convoy libio. Ese fue el comienzo del recital egipcio.
Egipto mantiene un bloqueo a Gaza más férreo y cruel que el que luce Israel -quien por lo menos permite una mínima entrada a la ayuda humanitaria y a algunos periodistas excepto en las fechas en las que bombardea-. Es imposible entender el cierre a cal y canto de un país árabe a otro país al que supuestamente quiere tender la mano para lograr unos acuerdos de alto el fuego y paz. Bueno, es comprensible por se aliado de Estados Unidos y por ello no poder ser colaboracionista de un pueblo en conflicto con uno de los aliados norteamericanos.
La frontera estaba llena de palestinos que habían acudido a la llamada de una supuesta apertura de la frontera durante ¡¡¡tres días nada más y nada menos!!! Eso no ocurrió y frente a sus rejas se agolpaban mujeres y hombres enfermos que habían salido a recibir tratamiento y ahora no podían regresar a descansar, recuperarse o simplemente morir en su tierra por estar ya desahuciados. También desplazados desde la guerra del '67 que querían ver su tierra tras toda una vida en el exilio.
Periodistas que se encontraban con la negativa de entrar hoy y el "maybe tomorrow" como respuesta diaria hasta el hastío y el abandono de la tentativa de pasar a Gaza.
Como un castillo de arena de desmoronó lo que parecía que iba a ser una entrada triunfal y los siguientes días la caravana fue pasando a cuentagotas y ya con toda la euforia por los suelos. No se consiguió la repercusión mediática prevista y el equipo quedó bastante tocado y escarmentado para futuras empresas.

Por encima de la ilusión y el ansia de justicia y colaboración de unos pocos soñadores están las cuestiones económicas y de estrategia militar -EEUU tiene en Egipto a su principal aliado en el Mediterráneo oriental-.

Y mientras tanto hay un país que sigue ocupando y bombardeando Gaza, otro que hace oídos sordos a la masacre que ocurre junto a su frontera y otro gobierno cuasi fundamentalista que da palos de ciego. El resultado es que la población civil es la que sigue sufriendo todo.

viernes, 3 de abril de 2009

Egipto (I)

En medio de este viaje a Oriente Próximo hemos hecho una escapada a Egipto.

Partiendo de Jerusalem bajamos a Eilat, en el Mar Rojo. Desde este punto, junto a la frontera egipcia de Taba, se divisa al este Jordania (con las impresionantes montañas que se ven en la fotografía), a 20 kilómetros hacia el sur tenemos Arabia Saudí, al oeste la península del Sinaí y al norte el Mar Muerto.


Eilat es una ciudad para el turismo con innumerables visitantes de Europa del este, sobre todo rusos, y un buen punto de partida para poder hacer una escapada a la cercana Petra.
Una vez en territorio egipcio a través de la frontera de Taba tomamos un taxi que nos lleva a El Arish, donde quedamos asombrados por el ordenado caos que es el denominador común en la vida cotidiana de Egipto.
En los alrededores de esta ciudad vivimos una leve tormenta de arena que deja estampas preciosas, entre ellas unos intrépidos jugadores de fútbol.
El Mediterráneo nos esperaba para disfrutar de una maravillosa puesta de sol, aunque no para un baño porque aún las temperaturas no invitan a ello.
El Cairo es una ciudad caótica, que vive día y noche sin dormir un minuto, con semáforos que forman parte de una decoración que nadie observa y peatones que cruzan inmensas avenidas esquivando un enjambre de coches que no aminoran la marcha ante la presencia de la gente y que tocan el claxon incansablemente.





Desde Al-Tahrir Sq., pleno centro de la ciudad, se observa el Museo Egipcio a la izquierda y al lado de los carteles publicitarios está nuestra habitación del Sun Hotel.
... y estas son las vistas desde la terraza de la habitación. No muy glamourosas, pero interesantes.
Es también una gigantesca ciudad que ofrece a la vista unas panorámicas de su inmensidad que abruman y unos atardeceres con un sol espectacular sobre las inmortales pirámides.

Desde un popular parque cercano a la Ciudadela nos podemos asomar a El Cairo para disfrutar del latir de la ciudad.



miércoles, 1 de abril de 2009

Nablus

Esta ciudad es una de las protagonistas de la Segunda Intifada por ser la población desde donde partían la mayoría de los hombres-bomba que detonaban esos explosivos adosados a su cuerpo en lugares públicos israelíes con el fin de lograr el mayor número de víctimas posible.

Los orígenes de la esta Intifada (que significa "lucha") son varios y pueden resumirse en el descontento ante la falta de acuerdos con el gobierno israelí, la no paralización de construcción de asentamientos, demoliciones de casas palestinas, etc., y que tuvieron como uno de los detonantes -y perdón por el uso de la expresión- el paseo de Ariel Sharon por la Explanada de las Mezquitas.
Este paseo en un principio estaba autorizado, pero fue tomado como una provocación y desencadenó un apedreamiento de judíos en el Muro de las Lamentaciones al día siguiente desde la Explanada, hecho reprimido por el ejército disparando contra los palestinos y causando siete muertos y multitud de heridos.

Nablus fue sitiada y permaneció bajo el toque de queda hasta la represión total de los ataques. Al atardecer estaba prohibido salir a la calle y los soldados tomaban posiciones en sitios estratégicos y hacían detenciones selectivas así como ejecuciones de transeúntes si los consideraban un peligro.
Como siempre que se matan moscas a cañonazos fueron muchos los inocentes asesinados por error: para entrar con los carros blindados a las estrechas calles de la ciudad vieja de Nablus el ejército israelí necesitaba derribar una casa. Lo hizo según las normas, es decir, sin previo aviso ni desalojo y echando abajo el edificio con sus nueve inquilinos dentro. Eran adultos, niños, ancianos y una mujer embarazada (o sea, militantes terroristas, futuros terroristas, ex-terroristas y factorías de terroristas). Estas son las fotografías de lo que queda de la casa y de una placa conmemorativa del hecho.



Los rincones de la ciudad están plagados de hechos escabrosos. Por ejemplo, en un intento por matar a un activista palestino detonando explosivos a distancia se acabó, por accidente, con la vida de un comerciante que iba a abrir su tienda. La puerta de su tienda y las paredes exteriores están repletas de las marcas de la metralla.


Esta Intifada tuvo lugar hace ocho años y medio y hasta hoy continúan las incursiones de soldados. En la actualidad estos registros suceden más en localidades cercanas y en el campo de refugiados de Balata. En esta colmena de casas amontonadas sin ningún orden y con algunas calles de apenas 50 cm de anchura viven 20.000 refugiados palestinos expulsados de sus hogares en 1948 (en esa fecha se hace la partición de la zona en dos estados y los palestinos son obligados a abandonar la zona israelí en lo que se conoce como "Nakba" o "catástrofe").

La mayoría de estos refugiados -como el resto de los 750.000 expulsados- aún conservan las llaves de su casa y confían en regresar algún día a ellas.

En el centro del mercado de Nablus conocemos a un ex-miembro de los Servicios Secretos Palestinos. Nos habla de la historia de la ciudad, de su resistencia a la invasión napoleónica y de lo tozudos y brutos que siempre han sido los pobladores de la ciudad luchando con piedras contra los tanques y con hombres bomba contra civiles israelíes. Cuando le echamos en cara lo contraproducente que es el hecho de que una persona se inmole dadas las consecuencias negativas para sus conciudadanos nos responde: "Imagina que a ti te expulsan de tu ciudad, de tu tierra, que talan tus árboles; que te prohiben moverte con libertad por tu país, que te quitan el agua, el alimento, que matan a tus hijos, tus hermanos 'por error'... Llega un día que piensas que no tienes futuro y algún día tú también serás asesinado como un animal.
Y sí, ello tendrá consecuencias, pero ¿qué más puedes hacer? Acabas andando como un muerto viviente encerrado en una jaula. A veces la muerte se vuelve necesaria".

Es horroroso ver las paredes de la ciudad empapeladas con carteles de mártires. Algunos de ellos son personas que se inmolaron matando o intentando matar israelíes, pero la gran mayoría son ciudadanos ejecutados en los checkpoints y en las incursiones del ejército en la ciudad tras los toques de queda. Son pagados por las familias como muestra de recuerdo. Hay hasta letreros luminosos.

Me encontré con otro lugareño a quien conocí en año pasado, y al preguntarle si había cambiado algo la situación desde entonces responde: "Me levanto como cada mañana, me aseo, me perfumo, doy un beso a mi mujer e hijos y luego me miro en el espejo y me pregunto: ¿merece la pena seguir viviendo así? Y pienso en un motivo para no perder la esperanza".
Le digo que tal vez esa esperanza es llegar a vivir un día en libertad. Su respuesta es: "Tú conoces lo que es la libertad y sabes qué perderías si te la arrebataran. Yo tengo 42 años, he nacido sin ella y no sé qué se siente siendo libre; lo que sé es que esto no es vida".

Wadi Fara y Wadi Kelt

Hoy: senderismo. Tomamos la carretera desde Ramallah en dirección al cruce con la vía que lleva desde Jerusalem al Mar Muerto y paramos en el punto donde está la entrada al Parque Natural de Fara. Desde allí queremos andar hasta llegar a Jericó cruzando ese parque y el Cañón del Qelt (Wadi Kelt). Aunque está en territorio de Cisjordania el control es israelí excepto en los aledaños de Jericó ya que esta zona natural es limítrofe con varios asentamientos.

El camino está bastante bien señalizado con marcas de color e indicaciones de dirección. Desconocía la distancia real a caminar y la dificultad del trayecto. El resultado fueron diez horas de marcha por algunos sitios con zonas algo comprometidas y que requerían de cierta audacia. No está hecha ni para cualquier persona ni para un paseo tranquilo.

En línea recta la distancia sería de 25 kilómetros, pero lo serpenteante y escarpado del camino hace que sean realmente unos 40 kilómetros los que se andan hasta llegar a la Ciudad de la Luna.

El itinerario está plagado de pozas y remansos para el baño, pequeños saltos de agua, multitud de aves y pequeños mamíferos y hasta una pequeña garganta que modestamente compite con la maravilla natural de Petra.

Hay formaciones rocosas curiosas, como un puente natural que una vez cruzado y visto desde el lateral del camino da vértigo de haber sido transitado.

Un par de monasterios cristianos están escondidos en enclaves privilegiados y medio excavados en la roca.

También hay una zona habitada por agricultores y ganaderos palestinos similar a un pequeño oasis alimentado por el agua que procede de un acueducto, así como varios poblados beduinos en los laterales de las escarpadas montañas.


Lo curioso de muchas de esas montañas es su altura: hay una que en su cima tiene 143 metros BAJO EL NIVEL DEL MAR. Está muy cerca de Jericó, la ciudad habitada más antigua del mundo y que se encuentra a 300 metros bajo el nivel del mar a escasos 15 kilómetros del Mar Muerto, el punto más bajo de la tierra con 400 metros bajo el nivel del mar.

Es una buena jornada a tener en cuenta para los amantes del senderismo y fuera de los circuitos turísticos (en esas diez horas solo encontramos siete u ocho personas en todo el trayecto).

miércoles, 25 de marzo de 2009

Sir Gerald Kaufman

Hace unos días este miembro del Partido Laborista habló claramente ante todo el Parlamento Británico -para ser más preciso, ante los que se quedaron a oirle, ya que el tema no tenía la relevancia de las ayudas a la banca por ejemplo-.

Se hace muy difícil asimilar ciertas cosas cuando se dicen francamente, con la crudeza que conlleva hablar con la sinceridad.

Tenemos los hechos tan cerca que nos falta la perspectiva histórica para darnos cuenta de lo que supone la situación en Palestina e Israel.

Claro como el agua.

Pulsar aquí para ver vídeo




Libro de la semana: "El Estado Judío" (en Argentina o Palestina)

Si hay un libro fundamental para intentar conocer el origen del conflicto en Oriente Próximo, ese es "El Estado Judío", de Theodor Herzl, escritor y periodista austrohúngaro y uno de los padres del sionismo.




Nació en el seno de una familia judía sefardí -son los judíos que cuatrocientos años atrás fueron expulsados de España- en Budapest. Después de vivir unos agitados tiempos de antisemitismo contra los judíos en Francia, en especial tras el Caso Dreyfus, comenzó a pensar en la necesidad de la emancipación judía y la búsqueda de un país propio dada la imposibilidad para que el pueblo judío fuera aceptado en ninguna parte del mundo.


Así, en 1896 escribió esta declaración de intenciones que 52 años más tarde se materializaría en lo que hoy es Israel. Su fotografía está en las dependencias oficiales y tiene una plaza, calle o referencia en cada rincón del país, además de un monte y un museo cercanos a Jerusalem con su nombre y adonde fueron trasladados sus restos desde Austria (lugar donde murió en 1904) tras la constitución del Estado de Israel.

Estos son algunos extractos del libro:

"El pensamiento que desarrollo en este libro es antiquísimo: se trata del RESTABLECIMIENTO DEL ESTADO JUDÍO... El factor decisivo es la fuerza motriz. Ahora bien, ¿de qué nace esa fuerza? De la miseria en que viven los judíos... El Estado judío es una necesidad universal; por consiguiente surgirá... Si la generación actual es aún indiferente, ya vendrá otra, superior y mejor. Los judíos que lo quieran tendrán su Estado y lo merecerán."

"EL PROBLEMA JUDÍO EXISTE. Sería necio negarlo. Es un residuo de la Edad Media, del cual los pueblos civilizados, con la mejor voluntad, no saben deshacerse aún. Nos dirigimos, naturalmente, hacia donde no nos persiguen; nuestra aparición provoca las persecuciones. Esto es cierto y seguirá siéndolo en todas partes, mientras el problema judío no sea resuelto por medios políticos... Considero que la cuestión judía no es una cuestión social ni religiosa, aunque ella muestre estos y otros tintes. Es una cuestión nacional, y para resolverla debemos hacer de ella un problema de política internacional, que ha de ser resuelto en el consejo de las naciones civilizadas. Somo un pueblo, sí, uno solo."

"TODOS LOS PUEBLOS ENTRE QUIENES VIVEN LOS JUDÍOS SON, SIN EXCEPCIÓN, ANTISEMITAS, VERGONZANTES O DESVERGONZADOS... Somos lo que de nosotros se hizo en los guetos. Hemos logrado, sin duda, cierta superioridad en los negocios financieros, debido a que en la Edad Media se nos empujó a ello. Ahora se repite el mismo proceso. Excluyéndonos de todas las demás profesiones, se nos obliga de nuevo a dedicarnos a las operaciones financieras, que modernamente se llaman Bolsa."

"SE NOS DEBE CONCEDER LA SOBERANÍA SOBRE UNA PORCIÓN DE LA SUPERFICIE DE LA TIERRA ADECUADA A NUESTRAS NECESIDADES Y A NUESTRAS JUSTAS AMBICIONES DE PUEBLO; A TODO LO DEMÁS YA PROVEEREMOS NOSOTROS MISMOS.
La aparición de una soberanía nueva no es ridícula ni imposible. Hemos podido presenciar en nuestros días el otorgamiento de tales derechos a pueblos que son más pobres y menos cultos y, por consiguiente, más débiles que nosotros. Los gobiernos de los países afectados por el antisemitismo tienen sumo interés en ayudarnos a obtener la soberanía."

"... LA EMIGRACIÓN DE LOS JUDÍOS NO DEBE CONCEBIRSE COMO REPENTINA, SINO QUE SERÁ UN PROCESO GRADUAL, QUE DURARÁ DECENIOS. Primero irán los más pobres y roturarán la tierra... Todos llegarán por su propia voluntad, por su cuenta y riesgo...
Ahora bien, si se quiere fundar hoy día una nación, no hay que hacerlo de la manera que hace mil años fuera la única posible. Sería una insensatez volver a estados de cultura ya superados, cosa que querrían algunos sionistas. Por ejemplo, si tuviéramos que exterminar a las fieras en determinado país, no lo haríamos a la manera de los europeos del siglo V. No atacaríamos aisladamente a los osos, armados con jabalinas y lanzas, sino que organizaríamos una gran y alegre cacería, dando batida a las bestias hasta tenerlas reunidas y entonces les arrojaríamos una bomba de melinita."

"DOS PAÍSES TIENEN QUE SER TOMADOS EN CUENTA: PALESTINA Y ARGENTINA. En ambos países se han hecho notables tentativas de colonización, basadas en el principio equivocado de la infiltración paulatina de los judíos. La infiltración tiene que acabar siempre mal, pues llega inevitablemente el instante en que el gobierno, bajo la presión ejercida por la población que se siente amenazada, prohibe la inmigración de judíos. Por consiguiente, la emigración sólo tiene sentido cuando su base es nuestra soberanía garantizada."


ARGENTINA O PALESTINA

"ARGENTINA ES POR NATURALEZA UNO DE LOS PAÍSES MÁS RICOS DE LA TIERRA, de inmensa superficie, población escasa y clima templado. La República Argentina tendría el mayor interés en cedernos una porción de tierra. La actual infiltración de los judíos ha provocado disgusto: habría que explicar a Argentina la diferencia radical de la nueva emigración judía."

"PALESTINA ES NUESTRA INOLVIDABLE PATRIA HISTÓRICA. EL SOLO OÍRLA NOMBRAR ES PARA NUESTRO PUEBLO UN LLAMAMIENTO PODEROSAMENTE CONMOVEDOR. Si su Majestad el Sultán nos diera Palestina (nota: en el momento en que Herzl escribe esto Palestina forma parte del Imperio Otomano), nos comprometeríamos a sanear las finanzas de Turquía. Para Europa formaríamos allí parte integrante del baluarte contra Asia: constituiríamos la vanguardia de la cultura en su lucha contra la barbarie. Como estado neutral mantendríamos relaciones con toda Europa que, a su vez, tendría que garantizar nuestra existencia. En cuanto a los Santos Lugares de la cristiandad, se podría encontrar una forma de extraterritorialidad, de acuerdo con el derecho internacional."

Theodor Herzl, "El Estado Judío", 1896

Copyright Editorial Riopiedras, 2004

Traducción del alemán de Sigifredo Krebs

lunes, 23 de marzo de 2009

Qalqiliya: una vida de película

En "El Show de Truman" Jim Carrey era el protagonista desde su nacimiento, y sin ser consciente, de un reality show en el que vivía en un pequeño mundo interactuando con actores. En el momento en que intenta escapar de ese universo choca con los límites de un plató de unos pocos kilómetros cuadrados que era su casa y su cárcel.

Qalqiliya es una ciudad del West Bank situada junto a la Linea Verde -linea de partición trazada hace 60 años sobre un mapa con un rotulador verde para señalar la división entre la zona israelí y la palestina-. Actualmente tiene poco más de 4 km2.
Cuando llegamos al checkpoint vemos un cartel que se repite en todos los accesos a territorios palestinos y es que el gobierno sionista prohibe a los ciudadanos israelíes entrar en zonas de control palestino anunciándolo con carteles en todas las vías de acceso a esos territorios. Aún así hay personas que bajo su responsabilidad entran para participar sobre todo en actividades de condena de la ocupación, como la manifestación de Bil'in o en contra del derribo de casas.

El Muro de Seguridad de más de cinco kilómetros, no solo pasa junto a esta población de 50.000 habitantes, sino que la envuelve y encierra entre cuatro paredes de hormigón de 7 metros de altura sin posibilidad de libre movilidad por el resto del territorio de su propio país. Sobre el mapa se ve puede observar mejor qué supone esto:

Las zonas ocres son poblaciones, las grises bajo control compartido, la zona blanca bajo control militar israelí y los diferentes tonos de morado son asentamientos de colonos judíos. La línea roja es muro construido, la roja discontinua es el muro en construcción y la casi ahora invisible línea discontinua verde que va de sur a norte a la izquierda es la antigua frontera de partición.

Como se puede ver, ya hay muchos asentamientos a la derecha y se derribará el muro terminado de los asentamientos de la izquierda para unirlo todo. Es una toma lenta de terreno, bajo el paraguas de la autodefensa y saltándose toda las resoluciones internacionales, así como entorpeciendo a la propia justicia israelí que ha condenado como ilegales muchos asentamientos pero tiene los procesos de demolición pendientes por la contínua ralentización de las instrucciones de los casos: http://www.haaretz.com/hasen/spages/1072968.html

Qalqiliya vive su propia película atrapada entre los muros de cemento, vallas electrificadas y checkpoints con un mundo que acaba en una pared de hormingón andando apenas diez minutos desde el centro de la ciudad.

Es, o más correctamente, era, uno de los huertos de Palestina. Dentro del muro quedan unos pocos limoneros y naranjos pero para acceder a la mayoría de los cultivos tienen que salir por alguno de los dos checkpoints de comunicación con el resto de Cisjordania. Los permisos para los agricultores son aleatorios y pueden suponer la denegación de salida (con la consiguiente pérdida de la cosecha), la obligatoriedad de salir por el puesto de control más alejado a sus parcelas, la concesión de permisos solo para ancianos y no para hombres de menos de 50 años y un largo etcétera.
En una de sus mezquitas disfrutamos de la llamada a la oración más sobrecogedora y emocionante que hayamos visto en ningún sitio. El canto de este muecín nos hizo olvidar por cinco minutos donde nos encontrábamos y viajamos por un camino de acordes que nos transportó más allá de los muros y de la realidad. La similitud de ese canto con el quejío flamenco y la increíble voz del muecín creó un instante mágico; un momento para recordar siempre.
Junto a la mezquita hay un edificio asaltado y deshabitado por estar en el perímetro de seguridad que hay que abandonar.
Dentro de la ciudad la vida continúa: